Lunes 07, Noviembre 2011 - / notícia destacada

Comunicado: "En defensa del CoNCA"

Después de un muy largo debate entre los sectores culturales y los representantes políticos, en 2008 el Parlamento de Cataluña aprobó la creación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CoNCA).

El preámbulo de la Ley 6 / 2008 declaraba:

"Transcurridos más de veinticinco años desde la recuperación de las libertades democráticas y la restauración de sus instituciones nacionales, la sociedad catalana ha alcanzado un grado de madurez que obliga a los poderes públicos a replantear el modelo de gestión cultural y de apoyo y fomento a la creación artística vigentes y adecuarlo a las exigencias y a los nuevos retos que se plantean. La oportunidad de crear el Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes nace al constatar la necesidad de generar nuevas fórmulas de políticas culturales y de apoyo a la creación.
A esta razón, sin embargo, debe añadirse el convencimiento de que hay que mantener la política de fomento y expansión de la cultura y de las artes al margen de las coyunturas políticas, concretas y accidentales, y que, en todo caso, la sociedad, único titular de los activos culturales del país, debe participar en las decisiones que inciden a partir del modelo que representan los consejos de las artes, arts councils[...]".

En cumplimiento de esta Ley, el Parlamento nombró, a propuesta de la Presidencia de la Generalitat, los once miembros del Plenario del CoNCA.

Hay que recordar que la Ley de creación del CoNCA supuso una nueva gestión de los recursos públicos de apoyo a las artes, así como la democratización de una parte de las políticas culturales a través de la participación y la corresponsabilización de miembros provenientes de los sectores culturales y no de los partidos políticos. El modelo que implica la institución del CoNCA se sustenta, fundamentalmente, en tres aspectos:

• En primer lugar, la Ley pretende evitar el dirigismo cultural partidista, poniendo en manos de un organismo independiente del Gobierno la responsabilidad de organizar la política de apoyo y de promoción de la creatividad cultural y artística, evitando con ello que la concesión de ayudas y becas obedezca a criterios partidistas o propagandísticos.

• En segundo lugar, con la Ley se singulariza el tratamiento de apoyo a la creatividad, el ámbito más frágil y vulnerable de las producciones culturales, y desata la consideración de sus problemáticas con respecto a las industrias culturales. Así pues, el CoNCA atiende especialmente a los criterios puramente artísticos y culturales, a los principios del riesgo, la innovación, el talento, la implicación social y colectiva, etc., que no son los criterios que rigen las políticas de apoyo a las industrias culturales.

• En tercer lugar, la Ley pretende instituir con el CoNCA una garantía de continuidad en ciertas políticas culturales para evitar que, en cada cambio de legislatura, cambie el marco general de actuación y las directrices de iniciativas que sólo pueden consolidar si se planifican a largo plazo.

La presentación a trámite, por parte del Gobierno de la Generalitat, del Proyecto de Ley de Agilidad y Reestructuración Administrativa, supone un cambio sustancial de este modelo. En este sentido, pretende restañar los tímidos avances en la desgubernamentalización de las políticas de apoyo y promoción de la creatividad, aspira a reorganizar de nuevo las políticas culturales públicas a través de una recentralización política y administrativa, y supone una involución porque devuelve todo el poder de las políticas culturales y de la concesión de todas las ayudas a los responsables políticos de la Conselleria de Cultura.

Los argumentos esgrimidos para vaciar al CoNCA de sus competencias son los criterios de ahorro y de eficiencia. Sin embargo, el nuevo modelo que propone el Proyecto de Ley no supone ningún ahorro, ya que las ayudas continuarán otorgándose siguiendo los procedimientos a que obliga la ley, pero ya directamente desde la Conselleria, con el riesgo añadido que los criterios no prioricen la valoración artística. Asimismo, el nuevo modelo no implica automáticamente una mayor eficiencia, algo que por otra parte ya es un objetivo prioritario del CoNCA, y sí, en cambio, una menor garantía de transparencia y de objetividad. Esto es aún más evidente cuando la Conselleria de Cultura no tiene previsto incluir hoy por hoy el Instituto Catalán de Industrias Culturales (ICIC) dentro de la nueva estructura que concentrará todas las subvenciones, la llamada "Ventanilla única", cuando sus ayudas, con diferencia los más importantes que da la Conselleria, son, en el año 2010, 42 millones de euros, que representan un 44% de las ayudas otorgadas por la Conselleria.

Cabe recordar que, desde su creación, el CoNCA ha sido solidario con los ajustes presupuestarios debidos a la crisis económica, y ha visto disminuidos sus presupuestos de forma sustancial en contra del desarrollo que preveía la Ley, hasta el punto que el presupuesto del CoNCA ya sólo representa el 2,9% del global de la Conselleria de Cultura.

El Plenario del CoNCA, en los últimos meses, ha manifestado su oposición al Proyecto de Ley a través de un dictamen jurídico y, con el máximo respeto institucional, ha dialogado con las instancias gubernamentales, políticas y culturales (Presidencia del Gobierno de la Generalitat, representantes políticos de los partidos con presencia en el Parlament de Catalunya, Conselleria de Cultura y representantes de los sectores culturales), para mostrar el peligro que, frente al modelo ya existente, supone el actual Proyecto de Ley.

Sin embargo, a estas alturas, no se ha conseguido ni que el Gobierno modifique sus intenciones manifestadas en el Proyecto de Ley, ni que los representantes políticos que están dispuestos a defender el modelo que ejemplifica el CoNCA constituyan una mayoría parlamentaria suficiente para el Proyecto de Ley no prospere. Ni siquiera después del manifiesto impulsado por las asociaciones culturales a través de la Plataforma "No retalleu la cultura".

En consecuencia de todo lo expuesto hasta aquí, y en coherencia con la responsabilidad que adquirimos al Parlament de Catalunya al ser nombrados, los miembros del Plenario del CoNCA firmantes del presente documento, considerando que el Proyecto de Ley implica una involución política y cultural, que vacía la institución de contenidos fundamentales y la convierte en un organismo irrelevante, renunciamos al cargo de miembros del Plenario del Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes de Cataluña.


Francesc Guardans
Xavier Antich
Silvia Munt
Rosa Vergés
Chantal Grande
Marta Oliveres
Manel Camp
Jordi Coca
Manuel Forcano
Juli Capella


Barcelona, 7 de noviembre de 2011

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